martes 3 de noviembre de 2009

o.O El Sobrino O.o


Debo admitir que, de su presencia, me enteré porque lo adiviné. Vi el rostro de mi amiga preocupada, yo tenía ciertas sospechas. El día, en que ella se enteró, llegó tarde al trabajo. Cuando llegó, estaba como triste y alegre, difícil de explicar. No entendía por qué era, pensé que, aún le afectaba el rompimiento de la relación con su novio.

Un día, me acerqué a su sitio. No sé como explicarlo, su rostro me dijo todo. Así que simplemente, le pregunté si era lo que tanto sospechaba. Ella me miró, parecía avergonzada, pero finalmente, me confesó que era cierto. No sé si reaccioné mal, pero sonreí de la emoción, y le dije ‘Felicidades’. Traté de darle ánimos, que es hasta lo que ahorita trato darle. Fui la primera en enterarme. Es el sobrino más esperado. Luego, le contó a mi otra amiga, ella y yo siempre hablamos como si fuera a ser hombre. Mi amiga, simplemente ríe ante nuestras suposiciones. Aunque, en realidad, las tres sólo deseamos que nazca sanito y salvo. Con la bendición de Dios, sé que ella será una buena madre. Y mi otra amiga y yo, siempre la apoyaremos. Seremos las tías, de aquel sobrino tan esperado. Mi amiga, como que anda en reconciliaciones con el padre. Pues él, desea hacerse cargo del sobrino. Lo cual, a mí, me parece que es algo extremadamente bueno. Dios sabe que, todo va a salir bien.

Al principio, ella estaba asustada. Creo que es una reacción normal, tomando en cuenta, que no era algo planeado. Pero ahora, ella está mucho más contenta. Pues, siempre que hablábamos, ella me decía que, como vive sola, le gustaría tener un hijo. Claro, lo decía como un supuesto. Ahora, su deseo se hizo realidad, y lo ve como algo bueno.

Aún no le ha dicho nada a su mamá, es el paso que va a ser más difícil. Su mamá, vendrá este martes a Lima, y ella le dirá lo de su embarazo. Ella dice, que se está haciendo a la idea, de que, su mamá no le hablará por un largo tiempo. Pero yo, tengo la esperanza de que reaccione diferente. Tal vez y todo, resulte ser mejor de lo que ella se imagina.

Le dijo a su madre, como me lo imaginé no reaccionó tan mal como mi amiga se lo imaginó. Se molestó un poco, pero se preocupó por como estaba. La llama para preguntarle como va con su embarazo, es una buena madre con ella.

Ella ya se había reconciliado con el padre de su bebito, pero él nunca cambiará. Es un mal tipo, que lo único que ha hecho es hacerla sufrir y derramar lágrimas. Todo empezó bien, pero él cometía errores como, no dejarle dinero para sus atenciones, sus controles que siempre debe tener. Venía, la veía un rato y se iba a ver a su otro hijo. Pues, ellos no son de la capital, y él trabaja en provincia, y no ve mucho a su hijo ni a ella. Cuando ha ido a ver a su hijo, la madre llamó a mi amiga, diciéndole que está con él. Que él siempre le dice que no tiene nada que ver con mi amiga. Él estaba borracho, y la mujer le preguntó que tenía él con mi amiga. Este desgraciado le dijo que ‘Nada’. No encuentro otra palabra para describirlo, simplemente, es un desgraciado. ¿Se imaginan cómo se habrá sentido mi amiga cuando escuchó eso? Cuando me lo contó, mi otra amiga y yo, simplemente le dijimos que lo deje, por el bien suyo y el de su bebé. Luego de ese acontecimiento, empezó el calvario de mi amiga.

Él la llamaba insistente, diciendo que todo es una mentira. Luego le dijo, que ella lo había emborrachado, y dando mil excusas estúpidas. Mi amiga estaba fuerte. Pero el fin de semana último, no se sentía muy bien. La vez pasada, el médico le dijo que debe guardar reposo. Que necesita descanso, por el bien suyo y el de su bebé. Pero mi amiga siguió viniendo a trabajar, estaba tranquila. Laboraba normal, lo único que la alteraba era el idiota ese, con la mujercita esa. En este fin de semana, le empezó a venir sangre. Se asustó. Ayer fue al médico, y éste le dijo que guarde descanso, y a ver cómo evolucionaba. Que si seguía así, la iban a internar.

Hoy, martes 03 de noviembre de 2009, fue lo trágico. Vino a trabajar, pero a mi amiguita linda y bella, no se la veía bien. Estábamos trabajando, y me dijo que no se sentía bien, que iba a terminar con un trabajo y que luego pediría permiso para irse. Yo le dije que ya era tiempo para que le dijera a nuestros jefes, sobre su estado. Así lo hizo, bueno lo hizo porque ya no le quedaba de otra. Se puso recontra mal, estaba llorando del dolor. Mi tío, quien es uno de los jefes, se acercó a ella. Y la agarró su cabeza, para tranquilizarla, le dijo que todo iba a estar bien. Se la llevó a la oficina de la gerente, para conversar. En eso, la gerente llegó, y los tres hablaron. Ambos le dieron mucho apoyo a ella, y decidieron que lo mejor era que fuese a un hospital. Llamaron a otra trabajadora, y ella la acompañó al hospital. Mi tío está pendiente de su estado, llamando a cada rato a la otra trabajadora. La gerente también está preocupada por ella. Yo tuve que llamar al idiota ese, porque es el único conocido que tiene ahorita en Lima, pues él ha venido, luego de visitar a su hijo. Me dijo que de inmediato, se iba al hospital.

Así lo hizo, pero ahorita acá, mi otra amiga y yo estamos con el corazón en la boca. Estamos muy preocupados por ella y por el hermoso sobrino que lleva (o llevaba) dentro. No queremos que nada malo le pase a ese ser tan hermoso, que vive dentro de mi amiga. Mi tío llamó a la trabajadora, quien acompañaba a mi amiga. Ella le dijo que, a mi amiga le iban a hacer un degrado. ¡Oh, Dios! Mi otra amiga y yo sentimos a morir, sólo queremos estar con ella. Saber como está, darle fuerzas. Ambas sabemos que, el que tiene la culpa es el idiota ese. Pero no es momento de culpar, sino de apoyarla. Ante esta noticia, llamé al celular de mi amiga. Me contestó el idiota, me dijo que la habían llevado a sala, que está en por la entrada de emergencia, en el segundo piso, sala de operaciones. Estoy escribiendo esto, y siento que de mis ojos quieren brotar lágrimas. Definitivamente, el sobrino tan esperado, nos dejó. Sólo le pido a Dios, que este angelito cuide de su madre, quien lo amó demasiado hasta el final. Deseo estar con ella, a su lado, apoyándola. Mi otra amiga, se va a ir al hospital. Va a pedir permiso para salir a verla. Porque bien sabemos que, luego de esa operación, ella no va a estar bien. Y no queremos que el sonso ese, la atormente con su presencia.
Cambio de planes, a mi amiga le darán de alta en un par de horas. Así que, con mi otra amiga, nos iremos de frente a su casa. En estos momentos, mi amiga necesita de nosotras, y nosotras necesitamos saber cómo está. No podemos abandonarla, y la queremos mucho. Al menos, yo la recontra quiero a mi amiga. Y no saben la rabia e impotencia que siento ante todo este acontecimiento. Cuanto hubiese dado yo por ayudarla, porque no perdiera a esa criatura. Pero, como dice mi otra amiga, todo pasa por algo. Ahora, ella nos necesita fuertes. Tenemos que transmitirle nuestras buenas vibras. Todo va a estar bien. Le he escrito la siguiente carta:

‘Amiga: Sé que no hay palabras para explicar el momento por el que estás pasando. Sólo te pido que no pierdas la fe en Dios. Esta herida, con el tiempo Dios la curará.
Todo estará bien. Sé que en estos momentos, suene difícil de creer. Pero créeme, que así será. Aquí estamos para ayudarte a seguir adelante. Ahora tienes a un hermoso angelito que, desde el cielo, siempre cuidará de ti.
Te quiero mucho amiga, y ya no sé qué más decir porque no quiero hacerte sentir mal. Muchas fuerzas y buenas vibras para ti. Pensemos y atraigamos buenas vibras para tu vida. Ya verás que pronto, todo estará bien. Recuerda que, siempre te apoyaré y te querré amiga. Mis más buenos deseos para ti.’


Sólo deseo que todo mejore, porque en la vida de mi amiga, muchos acontecimientos no tan agradables le ha pasado. Deseo que ella esté bien, y que en estos momentos, saque más fuerza de la que tiene. Sólo deseo ayudarla. Porque perder al sobrino tan esperado, ha sido un acontecimiento demasiado fuerte para todos nosotros, que la queremos tanto.

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